
En las máquinas de soplado por compresión, el calentamiento de las preformas no es algo opcional: es el primer punto crítico en el proceso. Si el túnel de calentamiento varía siquiera unos pocos grados, se generan paredes con espesores desiguales, parciales deformados y un aumento significativo de los desechos. Por eso hemos diseñado la lámpara infrarroja Aoki, para mantener el túnel de calentamiento estable, con parámetros que coinciden con las especificaciones del fabricante original.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Se trata de un emisor de ondas infrarrojas de corta longitud de onda, diseñado para un calentamiento rápido y controlado en el proceso de soplado por compresión de PET. El tubo de cuarzo genera 1500 W a 230 V, con conector R7s y una longitud de arco estándar de 330 mm. Estas dimensiones son compatibles con las máquinas más comunes como Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI y Nissei ASB. La longitud de onda máxima es de 1.0–1.2 μm, lo que permite que la energía penetre rápidamente en la pared de la preforma, calentándola desde adentro hacia afuera y reduciendo así las quemaduras en la superficie. La temperatura deseada se alcanza en menos de 30 segundos, lo que permite un control preciso del ciclo de producción y valores reproducibles, turno tras turno.
Por qué esta lámpara funciona bien en la línea de producción
Se trata de líneas de alta capacidad, donde el tiempo de inactividad se mide en botellas perdidas por minuto. Una lámpara que coincide con la geometría, potencia y respuesta térmica originales permite mantener un perfil de calentamiento constante, sin necesidad de ajustar todo el sistema. Como resultado, hay menos variaciones en el espesor de las paredes, menos botellas rechazadas por defectos y un consumo de energía predecible. Hemos visto que estas lámparas pueden funcionar durante más de 5,000 horas con menos del 5% de disminución en su rendimiento. Esto significa menos cambios de lámparas, menos interrupciones en el mantenimiento y un rendimiento constante.
Algunos consejos para su instalación
La instalación es sencilla: mismo conector, misma distancia entre componentes. Pero asegúrese de verificar el reflector. Un reflector dañado puede reducir la eficiencia de la lámpara, incluso si esta está en buen estado. Además, mantenga la superficie de la lámpara limpia; una fina capa de polvo o aceite puede elevar la temperatura de funcionamiento y acortar su vida útil. Asegúrese de que la lámpara sea compatible con la máquina, y que los componentes ópticos y la limpieza estén adaptados a ella.